viernes, 20 de diciembre de 2013

BORRAR LA PIZARRA

¿Alguna vez en tu vida te has sentido saturado? Seguro que sí y seguro que además tenías un buen motivo para ello. Sin embargo también es cierto que  los seres humanos nos colapsamos muchas veces por la acumulación de problemas. Es decir por la suma de lo que nos agobió ayer, además de lo que nos agobia hoy y lo que pensamos que nos agobiará mañana. Es como cuando vamos por una carretera donde hay más coches de lo normal, se produce un atasco. En nuestra vida sucede lo mismo con los problemas, con aquellos que ya existen en nuestra vida y con aquellos otros que aún no existen pero ya les hemos dado vida en nuestra mente. Y esto hace que nos saturemos.

Desde hace un tiempo y debido a la incertidumbre en la que se desarrolla nuestra vida en la actualidad, donde sabemos que no hay nada seguro y todo puede cambiar en tan solo un segundo, he decidido desarrollar mi vida exclusivamente en modo presente y cada día entreno mi mente para ello atendiendo  exclusivamente a lo que me sucede en el día de hoy y centrándome en vivir cada experiencia diaria como si fuera un momento único en mi vida, aunque esos momentos sean tan irrelevantes como ir a comprar el pan o limpiar la cocina, pero son parte de mi realidad y conforman mi día a día y mañana amanecerá un nuevo día que comenzaré con energía e ilusión atendiendo a lo que ese día la vida me depare y tomando las decisiones adecuadas para llegar al lugar que quiero en la vida. Sobre todo debemos tener en cuenta que nada está predeterminado y que todo puede cambiar si hacemos lo necesario para que ese cambio se produzca, pues el cambio depende de nosotros, no de circunstancias externas, así que no te dejes llevar por lo que te sucede porque tú eres el motor que lo hace posible.

A veces la causa de nuestra propia infelicidad somos nosotros mismos, pues en lugar de resolver la situación que tenemos delante, dejamos que nuestra mente nos lleve de viaje continuamente al pasado y al futuro y es ahí donde desarrollamos nuestra vida la mayor parte del tiempo, perdiendo nuestra energía en situaciones que suponemos, pero aún no han tenido lugar  o bien en hechos que ya sucedieron y no podemos cambiar por más que nos reprochemos a nosotros mismos el no haber actuado de otra manera.
 
Recuerdo una vez cuando era pequeña que mi querida abuela Carmen me dio a leer un artículo que no he podido olvidar. Decía que cada noche antes de irnos a dormir debemos borrar la pizarra y no llevarnos los problemas a  nuestro lugar de descanso, ni consultarlo con la almohada mientras intentamos conciliar el sueño y al día siguiente, cuando nos levantemos debemos  empezar de nuevo, con nuestra pizarra limpia, dejando espacio a lo nuevo y sin arrastrar lo que ha sucedido el día anterior. Es como cuando estabas en el colegio y tu profesor borraba la pizarra después de haber explicado un problema de matemáticas de difícil solución. Seguro que sentías alivio al ver cómo desaparecían todas aquellas operaciones matemáticas que no entendías y tu profesor pasaba a una actividad diferente con la pizarra otra vez limpia. Evidentemente no podemos borrar lo que nos sucede, si dijera "borrón y cuenta nueva" estaría mintiendo, pero sí podemos borrar nuestra actitud negativa y de derrota a la hora de enfrentarnos a los problemas y aprender a manejar las situaciones y los hechos que nos suceden dándoles el espacio adecuado en nuestra pizarra, sin sobredimensionarlos.

Ha pasado mucho tiempo pero no he podido olvidar este sabio consejo cada vez que me entran agobios o preocupaciones. Y es que los seres humanos somos expertos en hacer la montaña y en coronar la cima. Por eso, no lo olvides, preocúpate por el día de hoy y no por lo que aún no ha llegado a tu vida, porque tu mañana aún no existe, lo creas tú y depende de cómo actúes hoy y de las decisiones que tomes ahora mismo.

Así que, si quieres disfrutar de la vida que siempre has soñado y deseado, no olvides borrar tu pizarra cada noche y empezar cada nuevo día con ilusión y tu pizarra limpia, para que tengas suficiente espacio para escribir en ella todos tus sueños y puedas hacerlos realidad con tu acción y con tu pensamiento.